Antes y después


La mayor parte de mi juventud yo no quise tener hijos y me parecía que la maternidad, incluyendo el embarazo, era una cosa tortuosa, difícil para el cuerpo y la mente, con graves consecuencias para la carrera y la pareja. No sé cómo también adquirí una visión negativa sobre las mamás y las amas de casa. Al ver a una mujer embarazada sentía una especie de lástima condescendiente. Me parecía que muchas mujeres padecían de excesiva docilidad y falta de ambición y que eran muy tendientes a las cursilerías.

No màs Eva Test!


Mujer: ¿cuantos test de embarazo te hiciste? ¿Eran necesarios? ¿Por qué y con cuánta frecuencia los hacemos las mujeres?, ¡Alto! ¡Basta! ¡No mas EVA-TEST!

Abro el cajón de mi mesa de noche y ¿qué me encuentro, mientras busco el DNI de mis hijos? Sus tests de embarazo que dieron positivo. ¿Por qué los guardo? ¡Excelente pregunta! No sé: por colgada, por sucia, o para recordar siempre que YO ELEJÍ TODO ESTO. Encima, en la farmacia, me topé, otra vez, con una mujer de treinta y pico evaluando cuál prueba de embarazo comprar … me pareció una señal. Tenía que escribir sobre esto.



Típica madre naturalis


En alguna playa del Sur de Lima. Una mamá y su hija.

– Mami, ¿me prestas la Tablet?

– ¿Qué Tablet, amor, estás loca? Mira el día que es!, mira esta playa hermosa, la naturaleza, todo lo que tienes para disfrutar, esto es un paraiso ¿y tu quieres una TABLET? La tecnología les está atrofiando el cerebro a una generación entera. No saben buscarse su diversión ni en los mejores entornos.
– Está bien ¿me compras un helado?

Para Cesitar

Hoy hago un mea culpa, no es victimismo, ni autoflagelación, es responsabilizarme de mis acciones y buscarles solución.

Me han llamado del cole para pedirme cita con la psicologa, me han dicho que no haces caso a nadie, que pegas, que tienes rabietas…

No me ha sorprendido, vivo contigo, sé cómo eres, cómo te comportas, en casa también lo haces…

La revolución empieza en casa

Cada fin de mes me agarra lo que yo llamo “crisis de cansancio”. Me da por quejarme de todo, no quiero hablar, tengo cara de culo, todo me molesta. Generalmente son uno o días que me replanteo si está bien lo que estoy haciendo, que me enojo conmigo por no poder ser distinta, por no poder cambiar algunas cosas de mi que no me gustan. Y casi siempre están relacionadas con ser madre porque una crisis de cansancio ¿con que más puede tener que ver?. Recuerdo que anhelaba que Gael dejara de ser bebé y caminara, y cuando caminó me resultó agotador perseguirlo por todos lados,

Escupir amenazas al viento

Escupir amenazas al viento: una idiotez obligada de todos los tiempos. Si no amenazaste a tus hijos con idioteces que nunca cumplirías no fuiste madre. No de las mías.
Amenazar a tus hijos con “mentiras” para que obedezcan, se porten bien o dejen de pelear con sus hermanos es casi una definición de padres en sí misma. Yo sé que la mayoría no lo va a reconocer, pero no soy la única y lo sé. Los he visto. ¡Les aviso que los oigo,

El peligroso efecto del día de la madre

Ayer fui a un centro médico a hacerme un chequeo. El lugar estaba lleno de embarazadas haciéndose ecografías y mamás con bebés recién nacidos… que me resultaron encantadores. Esos pequeños extraterrestres con ojos de viejito me dieron ternura, me dieron ganas de tenerlos a upa, me descubría sonriéndoles… ¡¿ NOOO, FIORELLA ,EH?! ¡PELIGROSÍSIMO! ¡Basta, chiquita, que ya cerraste la fábrica! Me “la cocí” y juré que nunca más… Aunque no sé qué es peor, si esa ternura en mí o las ganas de tener otro bebé a upa… en todo caso, estoy segura que “ESO” es parte del PELIGROSO EFECTO DÍA DE LA MADRE. Es rarísimo, ayer en ese centro médico me sentía como Eddy Murphy en la película “Dr. Dolittle”, en la que encarna a un veterinario que entiende todo lo que dicen los animales.

Esa cosa horrible llamada Mami

Todo eso que juraste que nunca harías o dirías… ¡y lo terminaste haciendo! ¡Lo lograste! Te convertiste en ESA COSA HORRIBLE LLAMADA MAMI.
MAMI: Es eso en lo que te transformas el día que entraste a la clínica para parir, dando tu nombre y apellido, pero después del primer pujo escuchaste a la Obstetra decir: “Vamos, haz fuerza mami”. Eso que te dijo la enfermera cuando te vio llorar la primera vez que diste la teta: “Vamos, no llores, mami”. Ó El día de la primera reunión en el Kinder de tu hijo: “¡A ver las mamis!” .

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